De crujido y oportunidad

Revuelves y revuelves
unos cereales menos crujientes.
No haber hecho tantas cosas antes
nos brinda la oportunidad
de hacerlas por primera vez.
Atacas, por fin, la primera cucharada.
Haberlas hecho antes
es la mejor excusa
para redescubrirlas
o, cuando procede,
para evitarlas.
Te da la risa y escupes el azúcar.
Te dejo de decir obviedades.
Revuelvo y revuelvo
mis cereales.