Los días de lluvia sirven para follar

Las lluvias duran poco, casi nada, no empiezan.
Esta vez ya pasaron y no fueron.
La próxima vez serán, me dices.
Ya lo verás, me insistes.
Luego te desabrochas el sujetador
y pones un rock suave.
Dejamos que un punteo nos cubra.
Te sientas sobre mí
y pones tus pechos en mi barbilla.
La próxima vez serán, me repites.
Ya lo verás, me sonríes.
Dejamos que nuestros cuerpos se busquen,
que nuestros dedos se encuentren.
Nos encendemos y nuestras gónadas se calientan.
Mi boca se hace tuya.
Tu culo, lo siento,
pero no puedo concebir más concepto que tu culo.
Irrumpen nuestros genitales.
Punteo tras punteo,
penetración y ritmo.
Días sin lluvia, momentos a la sombra.