No siempre la astilla

El padre del mecánico, con el garfio de su brazo izquierdo, saca lustre a una moto con ruedas de caballo y pezuñas de burro. Lleva el galope del caballo. Tiene la frenada del burro. Muestra las malas pulgas del pirata cojo a lomos de una mula con bujías. Su hijo, el mecánico, ya acostumbrado, cambia el aceite a un Ford Fiesta, mientras se cuestiona cómo renovaron a su padre la licencia de conducir.