Mi acceso al funcionariado (3)

Completada mi ingeniería en informática, accedí al sector privado, lo abandoné y me puse con el máster de profesor. A continuación, oposité no como docente sino como informático. Era septiembre de 2013 y puse mis ojos en la Administración General del Estado. A mitad de camino, también participé, de modo imprevisto, en un proceso selectivo del Senado.

«Ad astra per aspera» se convirtió en mi lema para afrontar las oposiciones. Es una expresión latina. A las estrellas a través de la adversidad. Explico mi interpretación. Jamás soñé con alcanzar las estrellas. De haber tenido esa potestad, no me hubiese ni siquiera acercado. Tampoco tengo madera de astronauta. Me ha impresionado siempre, eso sí, una noche repleta de estrellas. Las estrellas nunca han simbolizado mi objetivo, sino mis ganas. Atravesar la adversidad refleja los reveses que siempre depara la vida.

El pastor

Aquel día Ernesto Julca estaba pastoreando cuando asomó una manada de lobos. Ipso facto bajó a mendigar ayuda al pueblo más próximo. Los lugareños acordaron auxiliar a Ernesto Julca. Cuando llegaron, el rastro ovino se confundía con la sangre. Ernesto Julca asimiló una valiosa lección. A partir del feroz suceso, se ayudaría a sí mismo sin que mediara misericordia ajena.