El psiquiatra

Aquel día Uglu Virtanen arrinconaba una alteración mental. Gracias a la industria farmacéutica, jamás la extirparía, pero siempre la mantendría dentro de unos límites salubres. El paciente sería un consumidor leal. Insurrecto también, solía precisar Uglu Virtanen. En psiquiatría, era habitual confundir los efectos secundarios del medicamento con los síntomas de la enfermedad. Era una insubordinación comprensible y digna, pero inoportuna.

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